La ONG Pro Mundi Tres nació hace una década con la vocación de ayudar a los demás y esa filosofía de servicio continúa intacta. El primer impulso fue para buscar una necesidad concreta y solidarizarnos con las personas que la tenían, sin embargo cuando aterrizanos en la cordillera Central de Panamá nos dimos cuentos que la lista deas necesidades era interminable, porque el habitat que nos encontramos era casi el mismo que se encontraron los colonizadores españoles a principios del siglo XVI. El primer paso fue preguntar...¿por dónde empezamos? Los recursos de la ONG son limitados, pero hemos encontrados empresas y personas que han colaborado con una gran generosidad para mitigar en lo posible la terrible pobreza de estas tribus panameñas y para llevarles un rayo de esperanza.
En el olvidado mundo de la cordillera Central panameña falta de todo. La llega de la ONG Pro Mundi Tres a esta zona del mundo fue como una bendición para los indígenas. Carecen de lo más básico, pues su alimentación es muy primaria y deficiente. Están comunicados por una sencilla emisora de radio, que la utilizan solo en casos de emergencia y que funciona con muchas dificultades debido a la acidentada orografía del terreno. Las infraestructuras son nulas y en educación está todo por hacer. Por ello nuestra ONG trazó un plan de ayuda para paliar en lo posible su grado de pobreza extrema con la envío de productos de primera necesidad y nos hemos esmerado en el tema de la salud con la puesta en marcha de la casa-albergue de Santa Fe-Veraguas. Toda colaboración es poca como lo demuestran las imágenes de este vídeo, porque la necesidad es total.